Literatura europea
se aplica al conjunto de
manifestaciones literarias producidas
en el ámbito geográfico de los países europeos desde la desaparición del Imperio
romano hasta la actualidad.
Orígenes :
El inicio de la literatura
europea está ligado a un proceso histórico fundamental: la desaparición del
Imperio romano, que dio como resultado la creación de diversos reinos germanos
en la Europa suroccidental a lo largo de los siglos VI y V a. C.
La
fragmentación del Imperio romano supuso la desaparición definitiva, tras varios
siglos de decadencia, de la cultura antigua y, por lo tanto, en el ámbito
literario que nos ocupa, la ruptura con la tradición grecorromana. En la misma
línea, la aparición de los estados «bárbaros» —visigodos, francos, sajones, lombardos…—, con tradiciones
literarias poco desarrolladas e incapaces de adaptarse a la superioridad
cultural latina, potenció junto con la fragmentación lingüística de la Romania,
la decadencia intelectual del Occidente europeo. Sólo la pervivencia de la Iglesia Romana funcionó como gozne entre el final del
mundo antiguo y el inicio de la Edad
Media.
Desarrollo :
Etapa constitutiva
La Edad Media literaria en
Europa se caracterizó por la convivencia de una literatura latina común, que recogió la mayor parte de
la literatura culta, con una serie de literaturas vernáculas de ámbito más
local, ligadas en origen a la oralidad pero que ya en la Baja Edad Media se convirtieron también en vehículos
de cultura escrita.
En la
Alta Edad Media la latinidad se había refugiado en la bibliotecas monacales.
Etapa
clásica
A partir del
siglo XV y tomando como punto de referencia modelos literarios italianos, se
extendió por Europa una concepción nueva de la literatura basada en la idea de
que el verdadero prestigio cultural sólo podía ser otorgado por el respeto a
las normas de la cultura grecolatina antigua. A esta época se le conoce como Renacimiento y a partir de él, frutos directos de su evolución en el
tiempo, surgieron el Barroco y el Neoclasicismo.
El
Renacimiento se originó en la península itálica en torno al siglo XV gracias a
la labor de los humanistas que, en su empeño por recuperar el esplendor del Imperio
romano rescataron sobre todo la lengua y las artes, entre ellas la literatura,
de la Antigüedad.
En el siglo
XVII el Barroco impuso una mayor complejidad en las formas y un cambio de
perspectiva sobre determinados temas renacentistas pero no modificó su punto de
partida original, referido a la excelencia de la cultura antigua como modelo a
seguir.
Etapa
disolvente
A principios
del siglo XIX, durante las Guerras
Napoleónicas, se generalizó en Europa un deseo de
renovación social, artística y específicamente literaria cuya plasmación más
evidente fue el desarrollo de una gran cantidad de literaturas «nacionales» en
lenguas hasta entonces de escaso prestigio cultural y circunscritas al ámbito
del folclore local.
Situación actual
El estallido
de la Primera
Guerra Mundial marcó el inicio del fin de la situación de privilegio que
Europa había tenido en el mundo desde el siglo XVI. A su vez, la gran catástrofe
humanitaria que supuso la Segunda
Guerra Mundial, junto con la debacle moral causada
por los triunfos del fascismo y del comunismo en casi toda Europa provocaron el fin de la continuidad
cultural europea y, por lo tanto, de su expresión literaria. De hecho, a lo
largo del siglo XX sólo el existencialismo francés o el realismo
soviético tuvieron una mínima amplitud literaria, si bien limitada
a los países de la órbita capitalista o comunista, respectivamente, durante un espacio de
tiempo inusualmente breve.
realismo
El realismo literario
es una corriente estética
que supuso una ruptura con el romanticismo, tanto en los
aspectos ideológicos como en los formales, en la segunda mitad del siglo XIX
Características
Los rasgos fundamentales del realismo
son los siguientes:
·
Procura
mostrar en las obras una reproducción fiel y exacta de la realidad.
·
Se opone
al romanticismo en su rechazo de lo sentimental y lo trascendental; aspira, en
cambio, a reflejar la realidad individual y social en el marco del devenir
histórico.
·
Debido a
su afán versista o de verosimilitud, el realismo literario se opone asimismo
directamente a la literatura fantástica.
·
Hace un
uso minucioso de la descripción, para mostrar perfiles exactos de los temas,
personajes, situaciones e incluso lugares; lo cotidiano y no lo exótico es el
tema central, exponiendo problemas políticos, humanos y sociales.
·
El
lenguaje utilizado en las obras abarca diversos registros y niveles de
lenguaje, ya que expresa el habla común y se adapta a los usos de los distintos
personajes, que son complejos, evolucionan e interactúan influyendo en otros.
·
Las obras
muestran una relación mediata entre las personas y su entorno económico y
social, del cual son exponente; la historia muestra a los personajes como
testimonio de una época, una clase social, un oficio, etc.
·
El autor
analiza, reproduce y denuncia los males que aquejan a su sociedad.
·
Transmite
ideas de la forma más verídica y objetiva posible.
El realismo mágico
es un movimiento literario de mediados
del siglo XX y se define como una preocupación estilística y
el interés de mostrar lo irreal o extraño como algo cotidiano y común. No es
una expresión literaria mágica, su finalidad no es suscitar emociones sino, más
bien, expresarlas, y es, sobre todas las cosas, una actitud frente a la
realidad. El realismo mágico comparte características con el realismo épico,
como la pretensión de dar verosimilitud interna a lo fantástico e irreal, a
diferencia de la actitud nihilista asumida originalmente por las
vanguardias como el surrealismo.
Características
Los siguientes elementos están
presentes en muchas novelas del realismo mágico, pero no necesariamente todos
se presentan en las novelas y también otras obras pertenecientes a otros
géneros pueden presentar algunas características similares.
·
Contenido de elementos mágicos/fantásticos, percibidos por los
personajes como parte de la "normalidad".
·
Elementos mágicos tal vez intuitivos, pero (por lo general) nunca
explicados.
·
Presencia de lo sensorial como parte de la percepción de la realidad
·
En términos de espacio la mayoría se ubica en los niveles más duros y
crudos de la pobreza y marginalidad social, espacios donde la concepción
mágica, mítica se hace presente.
·
Los hechos son reales pero tienen una connotación fantástica, ya que
algunos no tienen explicación, o son muy improbables que ocurran.
·
Se refiere a la novedad de los personajes irreales que siempre actúan
sin actuar, es decir, que la copiosidad del personaje se ve reflejada en cada
letra de la novela.
Realismo épico
Corriente de la literatura y del cine que tiende a
mezclar la grandeza y el carácter sobrehumano de la épica con
situaciones y personajes de caracteres más humanos, tendiendo a la
profundización de las motivaciones de éstos y de las circunstancias de la
narración.
El término puede aplicarse en general a la
conciliación de lo sobrenatural y lo fantástico en la literatura, con la
verosimilitud interna del relato y con la credibilidad con que éste se llega a
desarrollar. De éste modo puede vinculársele con el realismo mágico;
aunque más que tender al aspecto mágico, se concentra en obras sobre personajes
humanos, o de espíritu humano, cuya cotidianidad y vida interior no se descuida